El último Elvis en Cineteca

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  • El guionista de Biutiful y Birdman ofrece una historia sobre el éxito y el fracaso como tema principal a partir de un retrato extravagante

 

  • En 2013 el debut como director de Armando Bo ganó el premio Mejor Opera Prima en la Muestra de Cine Latinoamericano de Cataluña, España

 

Partícipe de una tradición familiar de cineastas, Armando Bo, acostumbrado a vivir entre los sets de producción, ha trabajado en diversas ramas del cine. Ahora ha dado el salto a la realización para dar a conocer su estilo en El Ultimo Elvis (2012), un filme coproducido entre Argentina y Estados Unidos que se estrena el 6 de marzo en la Cineteca Nacional.

El responsable de los guiones de Biutiful (2010) y Birdman (2014), ambas cintas del mexicano Alejandro González Iñárritu, es nieto del legendario actor y cineasta Armando Bo. Forma parte de una tercera generación de directores de cine. Sobre la realización de su opera prima, ha comentado que el cine es muy duro físicamente: “preproducir, filmar 45 días seguidos. Por eso está bueno que una opera prima te llegue temprano, con la energía indicada” (La Nación).

El último Elvis presenta un drama en el que Carlos Gutiérrez (John McInerny) es un cantante separado y con una pequeña hija, Lisa Marie (Margarita López), a quien no ve muy seguido. Siempre vivió como si fuese la reencarnación de Elvis Presley y al acercarse a la edad que tenía su ídolo al morir, su futuro se muestra vacío. Una situación inesperada lo obliga a hacerse cargo de su hija. Así, Carlos logra conocerse como padre y Lisa Marie aprende a aceptarlo tal cual es, sin embargo el destino les presenta una difícil decisión.

El director recurre poco a los diálogos, prefiriendo que la fuerza de sus imágenes dé forma a un filme con diversas aristas; el éxito y el fracaso como tema principal a partir de un retrato extravagante y melancólico de un hombre que se siente el heredero de una gran leyenda.

Bo, forjado en la publicidad, en esta película “retrata a su criatura con precisa elegancia a través de levísimos y casi constantes movimientos de cámara, un magnífico uso de la steadycam y del cinemascope”, indica el diario El País. Mientras que para La Nación de Argentina, se trata de “una película en la que el profesionalismo y la sobriedad son las máscaras de una inusual osadía”.

Daniel Gimelberg, director de arte, hizo de El último Elvis una pieza que permite creer en el poder de los decorados como un camino posible hacia las emociones cinematográficas; es una película con muchos atractivos donde brilla cada detalle. Se advierte un estilo en la excelente fotografía, la iluminación y sus matices, el diseño de vestuario, el sonido, el clima logrado con decorados, atmósferas visuales y auditivas.

El actor que da vida al personaje principal también ha hecho su debut en este filme. John McInerny es un arquitecto imitador de “El Rey”, quien en 2005 fundó la agrupación “Elvis vive”, la cual le ha dado grandes éxitos. Uno de ellos, el ser invitado por Armando Bo para protagonizar este filme.

Con un afortunado estreno en Sundance, en 2012, el filme El último Elvis estuvo nominado al Gran Premio del Jurado. Así inició el recorrido de esta pieza que en el Festival de San Sebastián del mismo año, recibió el Premio Horizontes Latinos. También se hizo de múltiples nominaciones al Cóndor de Plata que otorga la Asociación de Críticos de Cine de Argentina.

 

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