Época Navideña: cierra círculos, gurú de regalos y drink navideño.

Navidad (1)

 

 

La época de antaño y la post-modernidad, ¿dónde estamos?

Si les soy muy sincero éste año no tengo mucho espíritu navideño. No se si se deba al clima relativamente cálido que experimentamos gracias al calentamiento global, el hecho de que no he comprado un solo regalo o porque he estado muy inmerso en proyectos laborales y no me he dado el tiempo de tener tantas cenas navideñas como en años anteriores.

A veces pienso que la navidad esta hecha para niños. La ilusión que les causa el ver el árbol, esperar a Santa Claus y los reyes magos es increíble. Extraño esa sensación de inocencia y esperanza. No porque me sienta desesperanzado, simplemente porque ya no es lo mismo. Quizá me he vuelto muy cínico, pero me parece iluso pensar que compartir, regalar y sacar los buenos sentimientos únicamente un mes al año es algo hipócrita. ¿Dónde queda esa generosidad el resto del año?, ¿qué con la cuesta de enero?, ¿las deudas?, ¿los propósitos?

Supongo que algo tiene que ver el hecho de no compartir la fe católica y por ende la celebración específica del nacimiento de Cristo, pero ese es otro tema.

Lo que me parece muy rescatable y siempre me entusiasma es el año nuevo. La idea de poder iniciar de nuevo, cerrar ciclos, empezar con un nuevo y resplandeciente “1ero”. Así que he decidido enfocarme en eso. Dejar el pasado en su lugar y vivir con una nueva ilusión. Eso me emociona, la aventura del primero de enero.

He pensado mucho en ello. Cerrar ciclos, continuar, avanzar. Me parece algo natural, un proceso a veces involuntario que nos invita a seguir adelante. Sin embargo, un año nuevo presenta la oportunidad ideal. Una oportunidad específica para generar un futuro acorde a los deseos personales. Una cuestión evolutiva intrínseca del tiempo. Renacemos, revivimos todos los días, en cada cumpleaños, aunque es bueno hacerlo de manera consciente.  “Empezar” puede ser un término escalofriante, la idea del papel en blanco, del cero, de la nada. Creo que hay que darle un giro distinto, a esta edad ya no se empieza desde el principio, sería ilógico e imposible. Por ello hay que reconocer la realidad donde estamos parados y hacia donde queremos dirigirnos. Aquí entra la importancia de cerrar ciclos, concluir con lo que tenemos para darle vuelta a la página. Qué quiero, qué voy a lograr, desde dónde inicio y sobre todo, qué dejo atrás. Soltar y aceptar para poder vivir.

Me parece increíble buscar una nueva perspectiva. Romper con las creencias que no me funcionan para abrir paso a nuevas ideas, expandir la mente y crear nuevos retos a cumplir. Aquí voy a retomar un poco algo que me parece genial sobre el catolicismo: el amor y el servicio. Toda la idea del sacrificio de Jesucristo por la humanidad es algo que para mi tiene mucho sentido. El sacrificio puede tener connotaciones de cierto modo negativas pues involucra generalmente desapego y dolor por dejar algo importante para nosotros por el bien común. El amor enfocado al servicio es algo que el mundo necesita desesperadamente.

Suena como dos ideas distintas, lo entiendo, pero en realidad va muy de la mano. Cerrar ciclos significa soltar y la mejor razón para hacerlo es el amor. El amor propio o el amor por el prójimo. Cerrar algo de mi para poder volverlo a abrir o entregar de una forma distinta a alguien diferente. ¿Ven hacia donde me dirijo?

Quiero invitarlos a soltar, a cerrar y a dejar atrás los círculos egoístas en los que nos involucramos. A dejar de lado el “yo” por el “nosotros” y ser parte de algo nuevo y emocionante.

Esto tiene un nivel  incontable de variantes. Puede ser dejar atrás el sufrimiento por la pérdida de un ser querido, soltar una relación afectiva, cerrar un ciclo laboral, sanar sentimientos personales y demás cuestiones que circulan nuestra mente todos los días. No importa si crees que no lo manifiestas, a lo mejor ya no hablas de eso todo el tiempo pero te perturba cuando estás solo. Cuando empiezas un nuevo algo con la mente y el corazón en blanco sale lo mejor de ti y lo compartes con alguien más.

No necesariamente se requiere de una causa altruista, si puedes superar algo en cualquier ámbito podrás dar un aire distinto. De verdad el poder de una actitud y un pensamiento positivo se contagia como una fuente de inspiración; y eso en sí es servicio. Una sonrisa a quien te pide dinero en la calle aunque no le des una moneda hace una diferencia. Una actitud propositiva en el trabajo genera productividad en el resto del equipo. Abrir de nuevo el corazón al amor te vuelve propenso a recibirlo. Todo ello por cerrar ciclos y avanzar.

Así que los invito a pensar en ello que los contiene y les perturba para darle la vuelta en las próximas semanas y empezar frescos el año que sigue. Empecemos el año con una visión de servicio, de pensar en los demás tanto como en mi, de crear nuevos algos para vivir un año maravilloso, feliz y sobretodo compartido.

De todo corazón, ¡feliz navidad y un abundante año nuevo!

 

 

Cooltura

Gurú de regalazos

Para serles muy franco no soy muy fan de recibir regalos. Quizá porque soy medio mamón y es difícil que me regalen algo que genuinamente me gusta, pero me encanta darlos. Aunque he de admitir que no me gusta regalar por requerimiento social. Creo que los verdaderos regalos vienen del corazón, de conocer al la persona y encontrar lo que en verdad le sacará una sonrisa. Por ello, me considero bastante bueno en la selección de regalos.

 

Para dar un buen regalo necesitas:

  1. Definir el presupuesto que quieres invertir. Así podrás reducir las opciones de lugares para la búsqueda.
  2. Conocer a la persona. Sus clásicos favoritos, me refiero a colores, música, sabores, hobbies, etc.
  3. No pienses en tus gustos personales, enfócate en lo que el/la otro/a quiere.
  4. Un buen regalo no es algo que necesita, es algo que desea.
  5. Envuélvelo tú mismo, las envolturas de tiendas son poco personales.
  6. Se creativo. Los mejores regalos son algo inesperado y pensado para ti.

 

Nunca olviden que lo más importante es darlo de corazón y con una sonrisa.

Happy shopping!

 

 

La hora de los drinks

Coctel de champaña

Ingredientes:

1/2 oz de brandy

1/2 oz de jarabe simple

2 toques de bitters

4 oz de champagne

 

Para prepararlo necesitas:

Llena el shaker con hielo. Agrega el brandy, el jarabe y los bitters y agita por cinco segundos.

Sirve el contenido en una copa de flauta fría, agrega la champagne y revuelve levemente.

Puedes decorar el vaso con una cereza maraschino.

 

Gracias por leerme. Por favor háganme saber sus dudas, aclaraciones o comentarios a @_DearMister. Me dará harto gusto saber de ustedes.

 

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